En el episodio de «las sabandijas», que brotó esta semana en la cúpula del partido en el poder, el coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal Ávila, llamó a tener conciencia de que «la prioridad es la unidad» de esta fuerza política.
Las diferencias entre el senador Ricardo Monreal Ávila y la secretaria general de Morena, Yeid-ckol Polevnsky Gurwitz, ocuparon el primer plano la semana que concluyó el sábado, luego de deslindes y desencuentros, acentuados a raíz del proceso de designación de candidato a la elección extraordinaria de gobernador en el estado de Puebla.
El viernes, incluso, en un lenguaje inusual entre camaradas, el senador suplente de Monreal, Alejandro Rojas Díaz Durán, descalificó a Polevnsky Gurwitz y exigió su renuncia y sugirió su salida del país con un cargo de embajadora.
Monreal Ávila posteó ayer sábado: «Toda disputa interna es menor a la prioridad: unidad y cohesión».
La líder del partido había acusado que en Morena había sabandijas infiltradas que «están vendiendo candidaturas».
Monreal anotó: «Hace 22 años he luchado por el cambio de régimen en #México, y soy fundador de @PartidoMorenaMx, pero no me involucro en sus decisiones».
Hace 22 años he luchado por el cambio de régimen en #México, y soy fundador de @PartidoMorenaMx, pero no me involucro en sus decisiones. Por eso, afirmo: no tengo diferencia con la dirigencia o militancia de #Morena; toda disputa interna es menor a la prioridad: unidad y cohesión
— Ricardo Monreal A. (@RicardoMonrealA) March 16, 2019
Yeidckol Polevnsky Gurwitz, en entrevista con El Universal el pasado viernes, emplazó a que Monreal se ocupe de los asuntos de la bancada en el Senado, y “que no se meta en las decisiones de Morena”.
Sin embargo, el zacatecano indicó: «No tengo diferencia con la dirigencia o militancia de #Morena».
El miércoles 13 de marzo, Polevnsky dijo que por los procesos electorales, “muchas sabandijas se nos han infiltrado”, y consideró que ante la definición de candidaturas, “los demonios andan sueltos”.
Afirmó que «son muchos los que están echando el ojo al partido de una manera mezquina y perversa, porque están pensando que el partido tiene mucho dinero; están desatados porque ven el poder y muchos se dedican a vender candidaturas».
Luego, el viernes 15, la morenista dijo que tiene buena relación con Ricardo Monreal, a quien ve sólo cuando visita el Senado: «Lo que no entiendo es por qué me manda a sus empleados a que salgan a hacer declaraciones en contra de Morena o en contra mía».






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