BLAS A. BUENDÍA
Reportero Free Lance
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AMLO dio hace unos días en su misa de siete –también conocidas como las conferencias mañaneras-, “una seudo clase de historia”, sobre lo que significa para él, la mal llamada Cuarta Transformación, la famosa 4T.
Desde el púlpito instalado en el salón Tesorería del Palacio Nacional, habló con su dislexia desesperante lo que desde su óptica lo que fue la Guerra de Independencia, la Reforma y la Revolución.
Y desde luego, el también conocido Caín de Macuspana –por haber asesinado a su hermano José Ramón cuando era un atrancado e imberbe joven-, insistió en su insana idea de crear una “patria nueva”, sin violencia, sin corrupción y con un pueblo bueno, sabio, y feliz, feliz, feliz…, hasta con su “me canso ganso”.
Las vidas paralelas entre uno y otro personaje, tienen ciertas coincidencias y contrastes, es decir, existen varias biografías del icono nacional nacido en Guelatao, Oaxaca y del que vio la primera luz del día en Tepetitán, Tabasco.
Ambos nacieron de cuna humilde, ambos fueron indígenas y ambos salieron de zonas de miseria hasta alcanzar su meta: vivir del erario federal y en Palacio Nacional.
Don Benito Juárez no era rencoroso, y el Peje no solo es bilioso, sino vengativo y tiene como teorema que repite en cada oportunidad: “Ni perdón, ni olvido”.
Es aterrorizante el perfil siquiátrico de Andrés Manuel López Obrador, ya que su lóbrego cerebro es “gobernado” por la Oligofrenia, la Esquizofrenia, la Paranoia, la Dislalia, la Disatria y la Anosognosia. Un cóctel comparativo al del dictador genocida Adolf Hitler, el padre cruel de los asesinatos masivos de Alemania.
A pesar de que siempre reitera hasta la saciedad que “no tiene sed de venganza” los hechos reflejan todo lo contrario, incluso, lo hacen proclive a configurarse como un hombre peligroso.
El Benemérito planteaba no una sino varias veces convocar a elecciones -para reelegirse por supuesto-. Fue Presidente de México cinco veces, y superó los parámetros en el Poder Ejecutivo.
Es digno de mencionar que José de la Cruz Porfirio Díaz Mori, mejor identificado como el General Porfirio Díaz, pudo estar tanto tiempo en el poder debido a que en esa época era válida la reelección, pero siempre bajo la represión y la persecución política de sus adversarios. El llamado Benemérito de las Américas, Benito Juárez, ocupó el poder 14 años, también gracias a las reelecciones.
A través de la historia y con base al inalterable espíritu del Constituyente de 1917 -Sufragio Efectivo, No Reelección-, México entró a la transición democrática de sus sexenios, pero la sociedad nunca permitirá que haya reelecciones y menos que se le someta y se le coarte sus libertades. De intentarlo, el Peje podría adelantarse a oler a cadáver. Con el pueblo inteligente no se juega, menos en estos extraordinarios momentos de crisis.
Pero el afamado Peje que solo lleva menos de un año al frente del Poder Ejecutivo, ha reiterado, una vez sí y otra también, que “no tiene la idea de reelegirse”; “que es muy demócrata”; pero MAÑOSAMENTE convoca a “consultas a mano alzada” –que no son válidas-, para darle cumplimiento a sus ocurrencias y multimillonarios caprichos.
La sociedad lleva en mente y jocoso recuento de los exabruptos del Peje, de mandar “al diablo a las instituciones”, solo faltándole el Instituto Nacional Electoral, para someter los contrapesos.
Por su parte, la idea del gran oaxaqueño Benito Juárez fue fortalecer al Congreso y la Presidencia de la República, no obstante a los graves problemas que enfrentó con valor y decisión, acciones que fueron históricamente de vanguardia.
Combatió la intervención francesa, así como el Imperio de cuatro años de Fernando Maximiliano José María de Habsburgo-Lorena, quien fue el segundo Emperador de México y único Monarca del denominado Segundo Imperio Mexicano. Por nacimiento, ostentó la dignidad de archiduque de Austria, debido a su filiación con la poderosa Casa de Habsburgo.
López Obrador a menos de un año de haber asumido la Presidencia de México, ha demostrado que la “silla embrujada” la quedó muy grande, y como dicen los chavos, su gobierno es totalmente un “desmadre”.
Aprovecha el enorme poder que le otorgaron poco más de 30 millones de votos para acumular poder, ordena de facto modificar las veces que sean necesarias los articulados de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para pisotear al Poder Legislativo, agachar la cabeza del Poder Judicial y eliminar a todas las instituciones autónomas (CNDH, INAI, TEPJF, IEE, etc.)
Su más reciente hazaña fue de colocar por todos los medios a su incondicional María del Rosario Piedra Ibarra, cuyo único mérito es ser hija de Rosario Ibarra de Piedra, la activista “Rebelde” y madre de Jesús Piedra Ibarra, miembro de la subversiva Liga 23 de Septiembre, hoy desaparecido.
Su actividad política comenzó en 1973, cuando su hijo Jesús Piedra Ibarra fue acusado de pertenecer a un grupo armado de orientación comunista, la Liga Comunista 23 de Septiembre. Jesús Piedra desapareció en 1974, cuando fue detenido por las autoridades tras el asesinato del policía Guillermo Villarreal Valdez.
A partir de entonces, Rosario Ibarra inició un largo peregrinar en las instituciones gubernamentales demandando información acerca del paradero de su hijo, que hasta la fecha no se ha esclarecido. Jesús Piedra es considerado víctima de la desaparición forzada de personas que habría llevado a cabo el gobierno de México en las décadas de los 60’s y los 70’s.
Incluso, trasciende que fue muerto en una balacera derivada del intento del secuestro del magnate regiomontano Eugenio Garza Sada, motivo para que doña Rosario Ibarra iniciara su batalla que se volvió como una de las cruzadas más importante de las guerrillas en contra de los gobiernos emanados del Partido Revolucionario Institucional.
La nueva presidenta espuria de la CNDH (Comisión Nacional derechos Humanos) fue esposa de Dionisio Germán Segovia Escobedo, idealista y también guerrillero, miembro de la Liga Comunistas 23 de Septiembre, que junto con otros alborotadores, cobró más fama por ser el autor intelectual del secuestro del vuelo 705 de Mexicana de Aviación, el 8 de noviembre de 1972, desviándolo a La Habana, Cuba.
Esa es la oscura historia de la nueva Ombudsperson impuesta por el Peje para seguir “defendiendo” las arbitrariedades de los funcionarios “honestos” y “valientes” de la 4T. Asimismo, es una muestra de que el presidente López, desde el infinito, consolida su poder que le entregó la ciudadanía, sin tener empacho para alcanzar sus fines.
Con toda impunidad organiza consultas con “el pueblo bueno y sabio”. La mayoría de las veces “a mano alzada”, con personas afines a su Movimiento de Regeneración Nacional, se caracteriza como un marrullero, toda vez que quien no esté de acuerdo, es satanizado por los llamados chairos que se han vuelto todo un tormento para quienes no comulga y menos hayan votaron por Andrés Manuel.
Sus decisiones y reuniones de Gabinete, son altamente violatorias a todos los ordenamientos legales. El único que puede cambiar los artículos de la Constitución es la Cámara de Diputados, ahora sometida a las órdenes del Peje, y tiene a su favor al mediocre “ojos de sapo” Mario Delgado Carrillo.
Por la Cámara de Senadores, el presidente Andrés Manuel tiene al ambicioso y ladino zacatecano Ricardo Monreal Ávila, quien obedece sin protestar las instrucciones de quien lo colocó en la delegación más lucrativa de la Ciudad de México: la Cuauhtémoc, así como “la mina de oro” que representa la Cámara Alta.
El político zacatecano es hábil y tortuoso, simula obediencia para alcanzar sus metas, bajo la férula de una Presidencia que en lugar de ensalzar el nombre de México ante el concierto mundial, lo ha relegado.
Valioso e históricamente, Don Benito Juárez atendió todos los conflictos para permanecer en el Gran Poder; el más conocido fue luchar contra el Imperio de cuatro años del liberal Maximiliano de Habsburgo.
Este hecho obligó a Juárez García instaurar una “presidencia itinerante” que le redituó la simpatía del pueblo bueno y sabio.
Por su parte, el siniestro tabasqueño tiene en su agenda “gobernar” solo para los cientos de convocados (antes se les decía acarreados) en sus frecuentes viajes por el territorio nacional, con lo que imita a Juárez de un gobierno itinerante y estar cerca del pueblo sumiso y controlado.
Ante la desastrosa gobernanza del zafio tabasqueño, solo se permite la asistencia de sus simpatizantes, rodeado de cientos del personal de seguridad quienes se mezclan con los lugareños.
“Los cabezas rapadas” son identificados de forma inmediata generando temor porque disimuladamente van armados hasta las cachas para evitar cualquier atentado, por aquella otra historia en que una ciudadana tabasqueña le gritara “¡bájate, no seas cobarde! ¡Bájate, te faltan huevos!”
Esto es debido a que, a casi un año de irrumpir en la Presidencia, ya escucha voces agresivas, por sus “ocurrencias”, por quitar criminalmente el presupuesto a instituciones sociales, generando un desconcierto entre la sociedad.
La estrategia principal del Peje es someter a los Poderes de la Unión, (Legislativo y Judicial) para tener la facultad, a capricho de vetar las resoluciones del Congreso de la Unión, a fin de que no alcancen los dos tercios de cada votación.
Con ello, garantiza que sin contrapesos pueda permanecer por tiempo indefinido en el Gran Poder Presidencial, y su ambición hará reavivar el espíritu del asesino potosino José de León Toral, para que algún ciudadano atormentado esté dispuesto a cometer un magnicidio.
Los diputados y senadores de Morena (es decir las marionetas del Peje) tienen la misión de votar a favor todas de las iniciativas presidenciales, aunque representen la toxicidad para millones de mexicanos.
Benito Juárez, en esta confluencia de comparativos, fue promotor de la separar Iglesia-Estado; instauró el Registro Civil en aquellos tiempos difíciles que fueron sorteados con una clara inteligencia. Hoy, el tabasqueño rompe ese histórico eslabón y se declara abiertamente no solo cristiano, sino que se somete a los designios de los persignados. ¡Qué paradoja!
Incluso, la virtud juarista que no tiene el fratricida tabasqueño quien—por imitación a Don Benito-, por ahora, caprichosamente pernocta en el emblemático Palacio Nacional, un sitio donde espantan por sus muros y paredes tétricos del pasado.
López Obrador en sus tediosas peroratas tempraneras, tiene la obsesión de repetir que tiene como adversarios a la “prensa sicaria”, “prensa prostituida”, “prensa chayotera”, “prensa fifí”, “prensa que lo ataca porque no tiene bozal”, y muchas otras ofensas que van por la misma vía de la diatriba.
Benito Juárez García también se enfrentó a la prensa opositora, la llamó “conservadora” y trató sin éxito aplicar la censura. Francisco Bulnes es uno de tantos de ellos, siendo el político que más lo criticó con bases fundamentales que incomodaban al eterno ciudadano nacido en San Pablo Guelatao.
Tal vez también la calificaría como “prensa fifí” a las publicaciones como la que editaba Vicente Riva Palacio, La Orquesta; Manuel María Zamacona, el Globo y el Monitor Republicano José María Velasco, y el Ahuizote, de Juan Sarabia.
Juárez intentó construir un canal que cruzara del Océano Pacifico al Golfo de México, el famoso tratado de McLane-Ocampo. Plan que nunca se realizó y que es una mancha en la inmaculada biografía del Benemérito de las Américas.
El Peje también tiene la idea de crear un puente entre Salina Cruz Oaxaca a Veracruz, construir la Central Avionera de Santa Lucia, en el Estado de México; la refinería de Dos Bocas en Tabasco y un trenecito en la Península de Yucatán. Lógicamente que son obras caprichosas de gran costo que solo vendrían a destrozar la biodiversidad
Benito Juárez García murió de angina de pecho en su recámara de Palacio Nacional. Andrés Manuel López Obrador tal vez quisiera seguir los pasos del Insigne Patriota Oaxaqueño, pero como son tiempos mucho muy diferentes marcados por la distancia del tiempo e historia del pasado, entre la contemporanidad histriónica del Peje, hay un abismo de las comparaciones de cada agente político en el poder.
“¡Óyelo muy bien Señor Peje!”, la sociedad agraviada te sigue exigiendo que corrijas tu actuación respetando los preceptos históricos de la Carta Magna, y eso de emular a Benito Juárez solo es una pérdida de tiempo porque el ilustre Juárez fue un jurista, y tú, careces de una carrera profesional que te distinga.
“López Obrador sigue siendo un gran peligro para México y un autócrata que ha dividido a millones de mexicanos. ¿Todo para qué? Su propósito, es de eternizarse en el poder”, asegura la vox populi.
AMLO, indiscutible albur para México
Zorro, astuto, tramposo y bipolar. Con su enfermiza «labia» es capaz de hacer creer a todos de su bondad. Es sagaz y marrullero, más de un «inteligente» se ha creído sus mentiras. Dice una cosa y lo contrario al otro día.
De personalidad esquizofrénica paranoide, es un enfermo mental e incapaz de gobernar con la mínima planeación estratégica. Nada tonto está haciendo la compra de votos más grande en la historia de México, a costillas del habriento pueblo de México y con la ayuda de una Legión de Idiotas que dan pena (Legión de Idiotas, legado del escritor italiano Umberto Eco, cuando su trabajo literario lo entregara a la imprenta poco antes de morir).
De la estupidez a la locura, así lo define Eco en su narrativa histórica, López Obrador ofrece dinero a manos llenas a la tercera parte de la población del país. El 12% son adultos mayores, o sea 14 millones de personas de 60 y más; tres millones de ninis, según el INEGI; un millón de madres solteras, y para rematar, 15 millones de estudiantes.
Un total por ahora de 33 millones de mexicanos, que a razón de $2,000 pesos mensuales por cada uno en promedio, da un total de 66 mil millones de pesos al mes. De ese tamaño es su compra de votos. Calcúlenle, multiplicado por 72 meses de un sexenio, su compra no tiene madre.
¿De dónde va a sacar ese dinero para su populismo?
El histórico robo, ahí les va…:
Crecer la deuda externa, hipotecando al país.
Aumento de impuestos (IVA, SERVICIOS, GASOLINA, GAS, LUZ, y un lago etcétera), y lo más grave, reducción de las pensiones de jubilación por años trabajados en el IMSS, ISSSTE, otros, a dos salarios mínimos al mes.
Aumentos en tenencias, prediales, etc.
?¿Para eso trabajaste 30 años o más?
¿Para que este loco populista enfermo de poder acabe con tus derechos, tus ahorros y el país?
Ni un voto para AMLO/MORENA en la revocación de mandato ni en elecciones locales, pero sobre todo en este 2021, cuando se renueve la conformación de nuevos diputados federales, y para poder revertir estas malas y pésimas acciones, tiene que perder el control del Congreso Federal para meterlo en camina de once varas.
La 4T, es retrógrada y magnicida.






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