BLAS A. BUENDA
Reportero Free Lance
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En la agitacin de la Cuarta Transformacin de la Repblica, en la confronta de opiniones, intereses y pensamientos que conmueven intensamente a nuestra Patria, las redes sociales en la actualidad tienen una poderosa representacin, dado que encarnan el sentimiento y la opinin de los gobernados, ms an, en la geopoltica contempornea desde donde, desde la oscuridad, brotan grupos insurgentes.
Si bien cualquier intento de censurar el Internet es perjudicial para el debate pblico, y atenta contra la libertad de expresin, el prestigiado abogado Alberto Woolrich Ortiz, presidente de la Academia de Derecho Penal del Colegio de Abogados de Mxico, A. C., aclara:
«No me refiero ciertamente a esas redes sociales pagadas con chayotes que atacan sin piedad a hombres con honra y que reciben desde un rincn del presupuesto nacional ciertos pagos, para que esas redes escriban, difundan y distribuyan sus emponzoados conceptos sobre las conciencias de los mexicanos, para tratar de convencerlos de algo, de lo que sea».
Y aadi: Me dirijo a aquellas redes sociales, las cuales son muchas, que son y resultan ser independientes con tica, veracidad, calidad moral, que sabe hacer or su voz cuando de justicia se trata, por encima de aquellos que reciben subvenciones con los cuales pretenden ocupar la atencin espritus libre. Me dirijo a las redes sociales libres que no slo conservan ntegra su libertad econmica sino que rechazan el insulto grotesco de percibir monedas para corromper su espritu y publicar lo que ciertos intereses obscuros quieren.
«Ignoro -continu- qu raro cdigo de moral, qu estpido consejo gua las ideas de esas redes sociales que se dedican a pregonar y exaltar que en Mxico se vive una justicia transparente, al decir que nosotros los abogados penalistas solo libramos batallas contra la justicia que busca la Fiscala General de la Repblica. Tamaa estupidez slo tiene cabida en espritus desventurados, que piensan que la ley es aplicada a cabalidad en todas sus investigaciones, incluyendo el caso Lozoya».
Existe acaso en nuestro querido Mxico un ser, y en esto incluyo a Don Andrs Manuel, que serena y conscientemente pueda erigirse un juez de la Nacin?, cuestion.
Hizo un llamado: «Mexicanos: La vida jurdica es variable y complicada a la vez; los procesos, las ms de las veces, son densamente tenebrosos para que al pronunciarse la palabra decisiva en esa causa criminal, se siente la inquietud de un yerro que puede causar una injusticia, un mal injusto, pues como es bien sabido las facultades de los humanos son falibles y los hondos misterios de lo publicado en redes sociales son insondeables».
Y jurdicamente define: «Para eso existimos y vivimos los defensores para que los jueces que empaan nuestros cdigos no causen perjuicios inmerecidos ni por ignorancia, ni por actos de corrupcin, de los que muchos son amantes».
«Por fortuna en nuestro sagrado suelo, los delincuentes ms temibles, encuentran una voz de defensa para que los represente y patrocine en la palestra de la ley, por ello no caminan abandonados, no importando los gritos estridentes de la Fiscala General de la Repblica (FGR) para que se despoje a los mexicanos que delinquen de sus derechos y que se condene al costo que sea, an el de infringir la ley a aquellos a los que acusa».
El abogado Woolrich acepta: «La institucin de la defensa en este Mxico de siempre, tiene un altsimo e importantsimo papel. Todos los abogados penalistas, jvenes o experimentados, sabemos, entendemos y comprendemos que no existen palabras con las cuales mostrar a las redes sociales el dolor de aquellos que imploran consuelo y justicia desde el rincn ms obscuro de sus celdas, justicia porque no han perpetrado como lo pregona la fiscala el hecho que aquella les imputa».
Enaltece: «Cabe el honor a los defensores penales, de protestar en contra de aquellas actitudes deshonrosas que asumen los rganos de acusacin, los cuales fijan sus acusaciones en contra de la propia justicia que deben de procurar, es por ello y por lo mismo que las redes sociales deben de asumir un verdadero pilar a fin de que en Mxico se conozca la verdad de la justicia».
La insurgencia y censura por Internet
Debe entenderse que el problema no es el uso de las redes sociales, si no el control y manejo que se les d a stas, por eso la solucin no es eliminar su uso, al contrario, debe aprovechar la motivacin que tienen los estudiantes por el gusto de las mismas.
Pero debe definirse reglas de juego claras para la utilizacin de sus herramientas sistematizadas en el ambiente informativo, concientizar a los estudiantes de la importancia y responsabilidad en su uso, toda vez que su existencia no se puede suprimir porque son parte inherente de la vida de la nueva generacin y de la vida de las redes sociales.
En Mxico, as como en el resto del mundo, las sociedades han comprendido que la educacin es la principal herramienta para la transformacin de la sociedad y que la tecnologa juega un papel preponderante para mejorar los procesos pedaggicos que permitirn mejorar la educacin y por consiguiente tener una mayor competitividad. El problema de la globalizacin es un proceso ineludible que abarca todos los aspectos de la vida social.
Reconocer por igual que la globalizacin genera efector perniciosos con la exclusin social econmica, imposicin de elementos culturales aparentemente universales, etctera, pero lo ms interesante es que «la insurgencia de los pueblos marginados y la oposicin organizada de las sociedades excluidas, es una opcin frente a la globalizacin».
El concepto de la globalizacin es un fenmeno social muy complejo que involucra todos los aspectos de la vida, como es economa, cultura, educacin, comunicacin, informacin, ideologa, arte, religin, etctera.
Pero hay que recordar que en la dcada de los 80 del siglo pasado, el ciberespacio emerge en los pases industrializados cuya herramienta se fue extendiendo en el marco de las nuevas tecnologas de la informtica, tendiendo dicho fenmeno tecnolgico en arranca la configuracin de una nueva estructura social y la sociedad de la informacin.
Aun cuando exista mucha ignorancia y juegos oscuros que pondran en peligro la integridad de la Nacin, «cualquier intento de censurar el Internet es perjudicial para el debate pblico y atenta contra la libertad de expresin», coincidieron tambin togados insertados en la Academia de Derecho Penal del Colegio de Abogados de Mxico, A. C.






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