Recordaba los dichos interesantes de dos estudiantes; uno mencionaba que todo es subjetivo y el otro: qu es el arte moderno? Estas dos opiniones (afortunadamente), dan a entender algo as como que todo vale o que no hay un referente o fundamento el cual gue la conducta humana para crear un criterio sobre lo que se puede enaltecer o aquello digno de crtica o repudio.

Algo de esto le pasa a la belleza, todava antes de la Segunda Guerra Mundial, lo bello no era lo satisfactorio que colmara todas las expectativas de una persona y/o una comunidad. Ms bien esta cuestin estaba muy ligada a situaciones de la naturaleza o de las obras humanas las cuales nos pusieran en cuestionamiento, es decir, que permitieran reflexionar lo pequeo de la existencia humana o la magnificencia de las cosas inexplicables a las que no pudiera entender o superar.

Precisamente la superacin es el problema que aqueja a las sociedades occidentales, lo cual equivale a decir, cmo es que puedo darle la vuelta a una ola de mar que en su vaivn representa esa ser majestuosidad, pero a la vez para algunos resulta complejo de lidiar y controlar de acuerdo a su extrao comportamiento. En tal caso se prefiere reproducir en video y en internet la misma marejada, deteniendo la reproduccin, adelantndola, viendo momentos que colmen de placer o dicho en otras palabras: prefiero que guste y se controle (al menos la creencia de la gente quien considera que tiene el mando de la red de redes).

De tal suerte se inaugura una nueva suerte de belleza, la cual ya otros dijeron, se refiere al me gusta, al de tener el mundo a mis manos (o en las tenazas de google). Muchos creen que esta belleza est para servirles como resulta el curioso pensamiento de los estudiantes citados arriba a quienes se les ha hecho creer (con o sin argumentacin), que si todo es subjetivo por lo tanto hay un yo quien decide sin darle cuenta a nadie ms y si ese yo se siente ms seguro al evitar la pesadez y elogiar a liviandad, entonces es casi seguro que lo nico aceptable sean las nuevas formas puras de la belleza ubicadas en el pasrsela bien.

Hay aqu una revolucin, la cual ha logrado allanar el terreno a la belleza de la racionalidad cientfica de la era cartesiana y tambin la de las vanguardias artsticas, no obstante los cdigos actuales rescatan del primero su encerramiento (la gente volcada en s misma; no en la reflexin sino en su proteccin contra la viralidad exterior) y de las segundas, las cuales ven como actos creativos hechos a voluntad y que los artistas posmodernos pueden hacer las mismas o mejores obras.

En tal caso flota (no cae ni sedimenta), una suerte de atrocidad; si hay extremo subjetividad, se desintegra la sensibilidad, si se desfigura lo sensible, no hay ayuda al prjimo, si esto, tampoco puede haber creacin colectiva que logre consolar de los avatares como especie. Sin serenidad, se crean las ansiedades y depresiones, lo cual a la larga empobrece el bienestar de la especie humana y del mundo.

Si se ve con detenimiento, los usos que el modelo econmico y cultural vigente le dan a las tecnologas, generan los aspectos y efectos citados en el prrafo anterior. Nada es casualidad; todo va unido como una autntica cruzada que el capitalismo de la vigilancia ha creado para que la belleza sea efmera, desustancializada con el uso instrumental de la comunicacin y, la regresin de los valores hacia la nica fuerza de gravedad posible; el imperio de los likes al infinito.

About The Author

Deja un comentario

Trending

Descubre más desde Desde Donceles

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo