La educacin es un acto deliberado y con intenciones que no slo se encuentra dentro de instituciones formales para tal efecto, sino que se ubica en toda actividad humana que permita reflexionar sobre la situacin en la cual se vive y la posibilidad de transformarla, por ello tiene un componente aspiracional que se orienta a un mejor lugar al que se puede llegar. Para ello se requiere un aspecto fundamental que pareciera se ha olvidado y es que sea en el aula, las instituciones y/o la calle, quien funge como educador debe hacer pensar a sus educandos con el objetivo de problematizar situaciones, encontrar soluciones, ponerlas en prctica, volverlas a cuestionar con el fin tambin de que los aprendices sean tambin preceptores del mismo maestro.
No obstante, de unas dos dcadas a la fecha se manifiesta una serie de valores invertidos, pues para algunos; la educacin debiera ser un acto de entretenimiento y diversin para que se genere motivacin en todos los actores y con ello se alcanzara un tipo de proceso menos aburrido y contribuyera a crear condiciones de efectividad. Sin embargo, sera necesario tener una mirada amplia del contexto en el que se vive y de ah comprender lo que estamos haciendo. De acuerdo con datos del Consejo Nacional para la Evaluacin de la Poltica de Desarrollo Social del 2018. Existen 52.4 millones de pobres. El diario economista en febrero de 2020 indic que la poblacin de menores ingresos recibe 101 pesos, quien tiene una posicin favorable recibe 1853 pesos, es decir, 108 veces ms.
El lector se preguntar; cul es la relacin entre los mtodos de enseanza y aprendizaje basados en lo hednico y algunos fenmenos y datos econmicos en nuestro pas. La correspondencia podra estar en que una enseanza enfocada a tcnicas las cuales estimulan el desarrollo de conocimiento y habilidades en funcin del placer, no necesariamente permiten, por un lado, ubicar problemas complejos como la pobreza y la desigualdad, ni tampoco a generar soluciones. En tal sentido puede resultar probable que la cognicin humana se vulnerabilice con estructuras mentales que les causa dificultad e incluso ansiedad discernir y comprender lo que pasa con los dos elementos citados.
Lo anterior va en consonancia con otro estilo de entendimiento a saber. En la sociedad ligera en la que ha entrado occidente, empieza a apreciarse todas aquellas soluciones o recetas las cuales no slo no impliquen dificultad para saber, aprender y aplicar determinada accin, sino tambin se denosta una cultura del esfuerzo intelectual y de un conocimiento profundo. Por ello no es de sorprenderse que se le haya declarado la guerra al pensamiento introspectivo y a la exigencia acadmica y social. Estos dos aspectos se les percibe como enemigos de una formacin la cual considera que es suficiente el saber posedo por los educandos para su desarrollo, adems de quienes creen se les falta el respeto o se les violenta por solicitar ms de lo que ellos creen que es lo adecuado o lo permitido.
De ah la educacin es rehn tanto de los rezagos de no haber formado en el pasado las cosas necesarias para un anlisis complejo y de las circunstancias actuales de un marco de referencia liviano.
En esa consideracin se requiere en primer lugar, volver a rescatar una inteligencia que identifique las necesidades reales de las personas y sus comunidades y tratar de ubicar las causas y consecuencias de estas. En segundo lugar, visibilizar a esa educacin referenciada en lo hednico para evidenciar sus limitaciones formativas. Y, en tercer lugar, valorar de nueva cuenta la importancia de la exigencia que implica el pensamiento como un motor para la sabidura, las relaciones y el trabajo y as fundar un nuevo pacto civilizatorio antes de que las lites dominantes sigan creando modelos de estupidizacin colectiva.






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