La aspiración de la diputada federal Gabriela Jiménez de contender por la alcaldía Azcapotzalco ha generado cuestionamientos entre sectores y liderazgos sociales que ponen en duda su trayectoria territorial, su cercanía con las comunidades y su capacidad para construir acuerdos con quienes conocen de primera mano las necesidades del pueblo chintololo.
Entre las voces críticas existe inconformidad ante lo que consideran una aspiración personal que podría anteponerse a la unidad de Morena y al trabajo colectivo construido durante años en las colonias de la demarcación.
Uno de los principales señalamientos contra Gabriela Jiménez es la presunta falta de trabajo a ras de tierra en Azcapotzalco. Sus detractores sostienen que no ha mantenido una presencia constante en las comunidades ni ha construido vínculos sólidos con los grupos sociales y los liderazgos vecinales que conocen las problemáticas de la alcaldía.
Para quienes expresan su rechazo, gobernar Azcapotzalco exige mucho más que buscar una candidatura: implica recorrer las calles, escuchar a las familias, atender las demandas ciudadanas y demostrar un compromiso permanente con las y los chintololos.
La inconformidad también gira en torno a la unidad partidista. Los críticos de la legisladora consideran que cualquier aspiración política debe tomar en cuenta a las bases, respetar el trabajo territorial de quienes han construido presencia en las colonias y privilegiar los acuerdos por encima de los intereses individuales.
En contraste, simpatizantes de la actual alcaldesa, Nancy Marlene Núñez Reséndiz, destacan su trayectoria de trabajo social y político en Azcapotzalco, así como su presencia en territorio durante años. Para este sector, la experiencia acumulada y el conocimiento de las comunidades deben ser elementos importantes en cualquier definición sobre el futuro político de la demarcación.
La discusión está abierta y plantea una exigencia para Morena: escuchar a los distintos sectores sociales, transparentar sus procedimientos de selección y garantizar que las aspiraciones individuales se procesen mediante el diálogo y el respeto a la ciudadanía.
El mensaje de quienes rechazan la aspiración de Gabriela Jiménez es contundente: no quieren que una candidatura se construya de espaldas a las colonias ni sin el respaldo de quienes trabajan cotidianamente en ellas. La representatividad de este rechazo deberá valorarse escuchando a los distintos sectores de Azcapotzalco.
La política local exige cercanía, compromiso y resultados. Las y los habitantes de Azcapotzalco merecen que cualquier aspirante a gobernar su alcaldía conozca sus necesidades, escuche sus voces y demuestre con hechos su relación con el territorio.
#Azcapotzalco #GabrielaJiménez #Morena #NancyMarleneNúñezReséndiz #Chintololos #LiderazgosSociales #TrabajoTerritorial #ParticipaciónCiudadana

About The Author

Deja una respuesta

Trending

Descubre más desde Desde Donceles

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo