Adems de proporcionar apoyo estructural a nuestro cuerpo, nuestros huesostambin hablan.Producen hormonasque hablan con otros rganos y tejidos, incluyendo el cerebro, los riones y el pncreas, segn ha demostrado un experimento con ratones.
Al menos tres hormonas seas actan como mensajeras, segn estudios recientes, y podra haber ms. Los cientficos apenas han empezado a descifrar lo que significa este tipo de mensajera para la salud, pero la catalogacin e investigacin de estas hormonas nos ayudar a comprender mejor cmo el cuerpo regula el azcar,la energa y la grasa, entre otras cosas.
De la lista de hormonas mensajeras de los huesos, osteocalcina, esclerostina y lipocalina 2, esta ltima llama especialmente la atencin. Esta hormona secretada por las clulas seas puede suprimir el apetito.
Los cientficos pensaban que las clulas de grasaeran las responsables de la produccin de lipocalina 2, o LCN2. pero en los ratones vieron que los huesos producan hasta 10 veces ms de esta hormona que las clulas de grasa, sobre todo, despus de una comida.
Los huesos se reinventan constantemente a travs de la remodelacin intensiva de energa. Las clulas conocidas como osteoblastos (clulas del hueso encargadas de sintetizar la matriz sea) producen hueso nuevo; otras clulas, los osteoclastos, destruyen hueso viejo. Con este cambio, el esqueleto debe tener un mecanismo de ajuste muy delicado que permita que todo el cuerpoest en sincrona con lo que est sucediendo a nivel del esqueleto. Y es que los osteoblastos y los osteoclastos envan hormonas para cumplir sus rdenes.
La osteocalcina puede desempear un papel clave en el metabolismo energtico.A medida que la hormona aumenta la resistencia, ayuda a los msculos a absorber ms nutrientes. A cambio, los msculos se comunican con los huesos, dicindoles que produzcan ms osteocalcina.
An queda mucho por investigar, pero est claro que, en los ltimos aos, los estudios han demostrado que el hueso es un rgano endocrino y produce hormonas que afectan al desarrollo del cerebro, el equilibrio de la glucosa, la funcin renal y la fertilidadmasculina.
Con qu nuevos enfoques nos sorprender nuestro esqueleto?






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